martes 17 de noviembre de 2009

EL ESPORTÓN


Hoy voy a hablarles de algo que, quizá, haya dejado de ser actualidad, y sobre lo que, además, tengo muy poca idea. Me refiero a la victoria del modesto Alcorcón contra el todopoderoso Real Madrid, eliminándole, al parecer, en la primera ronda de la Copa. Y voy a hablar de esto porque la gentileza de Marichu García me permite decir lo que me parezca en estos “comentarios” y porque en las pasadas semanas me quedé con las ganas de referirles una vieja historia que me contó mi padre muchas veces.


En el pueblo de mi padre, Villafranca de los Barros, existía y existe, un famoso colegio de jesuitas, el Colegio San José, donde unos pocos alumnos del pueblo compartían aulas con los mucho más acaudalados y aristocráticos “internos”. Estoy hablando de los años 20, en plena Dictadura de Primo de Rivera…: para entonces, los jesuitas habían constituido en el Colegio un equipo de estudiantes, para jugar al fútbol, que era la envidia de la región.


Otros muchachos del pueblo, los que no estudiaban porque desde los 8 o 10 años tenían que ayudar a sus padres en las faenas del campo, quisieron formar otro equipo de fútbol. Habían oído hablar del “Sporting”, que a aquellos campesinos extremeños les sonaba a “esportín”, espuerta pequeña o capacho que sirve para llevar cosas. No le dieron más vueltas: si ellos tienen el “Esportín”, nosotros tendremos el “Esportón”, y así bautizaron a su equipo.


Algún tiempo después, en un glorioso partido celebrado en las eras del pueblo, el “Esportón” logró derrotar, tras varios fracasos anteriores, al equipo de los jesuitas. E, inmediatamente, la musa popular celebró el evento:


Allá en las eras llorando están
los estudiantes por aquel gol
que les marcara la delantera,
la delantera del “Esportón”


Cuando en Rascafría, el pueblo de la sierra de Madrid donde pasé todos los veranos de mi infancia y juventud, el equipo del pueblo nos metía 7 a 1 a los “veraneantes”, mi padre, entre irónico y caritativo, nos recordaba la canción:


Allá en las eras llorando están…


No he podido evitar acordarme y repetir la maldad. Mi amigo Antonio, de Salamanca, es de esos aficionados al fútbol que, aunque sea un poco en broma, sufren un rato cuando pierde su adorado Real Madrid. Cogí el teléfono y, con bastante mala leche, le espeté, algo cambiada, la cancioncilla:


En el estadio, llorando están
los madridistas por aquel gol
que les marcara la delantera,
la delantera del Alcorcón.

martes 10 de noviembre de 2009

LÓGICA DE VILLAGODIO


Álvaro Espina, cuando era Secretario de Estado de Empleo y Relaciones Laborales, en 1991, promovió la reedición, por el Centro de Publicaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de un curioso libro que ya tenía algunos años: “Historia e influencia social de la patata”, terminado de escribir en 1949 por el profesor de Cambridge Redcliffe N. Salaman.


Naturalmente, como pasaba entonces con casi todas las publicaciones del Ministerio, el libro fue rápidamente distribuido a las Inspecciones provinciales, despertando un sinnúmero de comentarios irónicos de los funcionarios que, al parecer, preferían las elucubraciones neoliberales del Sr. Sagardoy Bengoechea.


El libro -818 páginas de densa lectura- era, sin embargo, un interesantísimo repaso por la influencia que ha ejercido la patata sobre la estructura social y económica de los distintos pueblos en momentos diferentes.


Si hoy me he acordado de esta “Historia social de la patata” ha sido por la feliz ocurrencia que ha tenido, la semana pasada, la Plataforma de Defensa de la Vega de Villagodio repartiendo humildes patatas a los ciudadanos, como recordaba Laura Rivera el sábado en “La Opinión”.Expresaban la protesta contra la construcción en su vega de un “centro logístico” y “vivero de empresas de nuevas tecnologías y alto valor añadido”, macroproyecto a mayor gloria de unos cuantos avispados que pretenden hacer un suculento negocio, consiguiendo fondos europeos.

Con el nombre de “Cúpulas del Duero” –ojo que dice cúpulas y no cópulas, como insinuaría maliciosamente nuestro Paco Molina-, con el nombre de “cúpulas”, insisto, pretenden erigir no la de Brunelleschi, que ya fue una exageración, sino una especie de carpa-invernadero donde, sin más, van a crecer empresas de nuevas tecnologías como los champiñones en las cuevas.


Pero para eso, y como si no hubiera otros lugares más adecuados en las proximidades de Zamora –los polígonos semidesérticos que la rodean, por ejemplo- han elegido una tierra fértil, regada por el canal Toro-Zamora.


No estamos obligados a elegir entre la lógica y la logística, como muy bien decía Laura Rivera.

martes 3 de noviembre de 2009

JOSÉ LUIS LÓPEZ VÁZQUEZ



Ese vago clamor que rasga el viento
es la voz funeral de una campana
vago remedo del postrer lamento
de un cadáver sombrío y macilento
que en sucio polvo dormirá mañana.
Acabó su misión sobre la tierra
y dejó su existencia carcomida,
como una virgen al placer perdida
cuelga el profano velo en el altar.
miro en el tiempo el porvenir vacío,
vacío ya de ensueños y de gloria,
y se entregó a ese sueño sin memoria
¡que nos lleva a otro mundo a despertar!


Le había yo prometido a Marichu empezar en verso… Y como estamos a primeros de noviembre, días de difuntos y Tenorios, he escogido estos versos de Zorrilla, aunque no sean del Don Juan. Son con los que se dio a conocer, muy joven, el poeta vallisoletano, dedicándolos “a la memoria desgraciada del joven literato Mariano José de Larra”.


Que me sirvan a mí hoy para honrar la memoria del ayer fallecido José Luis López Vázquez, uno de los grandes, grandes, de la escena española. Un actor al que parecía que le fluían los papeles más dispares desde su propia personalidad, sin trabajo, como lo más natural del mundo.


Puede haber quien piense que el asunto es de lo más sencillo, que sólo hay que memorizar unos textos y soltarlos en el momento oportuno… Quien piense así que pruebe alguna vez a subirse en un escenario.


Ayer nos dejó un actor completo, un hombre sencillo hasta en sus apellidos, que parecía siempre no darse importancia, que pasaba por todos los registros con una naturalidad inimitable. Va a ser muy difícil llenar su vacío.

martes 27 de octubre de 2009

REHABILITACIÓN DE JUAN NEGRÍN


En la prensa del domingo leo que, el día anterior, el Partido Socialista con Leire Pajín y Alfonso Guerra a la cabeza, ha decidido rehabilitar a 36 militantes, ya muertos y enterrados, en su histórica organización. El grupo lo encabeza el que fuera el último presidente del Gobierno legítimo de la Segunda República Española, el doctor Juan Negrín.


Están también, entre los rehabilitados, Julio Álvarez del Vayo, Ramón Lamoneda, González Peña, Jerónimo Bujeda, Juan Simeón Vidarte, Amaro del Rosal y el gran novelista y dramaturgo Max Aub.


Lo que más me ha gustado de la noticia ha sido el titular que Natalia Junquera, periodista de “El País”, le ha puesto a su artículo: Carmen Negrín, la nieta de D. Juan, diciendo: “No se si hoy mi abuelo hubiera aceptado el carné…” Yo creo que no, y la mayoría de los otros “rehabilitados” supongo que tampoco. ¿Se imaginan ustedes a Álvarez del Vayo, socialista verdaderamente de izquierda, gran luchador y eterno optimista republicano, que murió en 1975 como Presidente del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota, el FRAP, reingresando en el Partido de Felipe, de la OTAN y de los GAL? ¿Se imaginan a González Peña y Ramón Lamoneda –tengo delante sus memorias- entrando en el partido de los que proclamaban que hay que ser “socialista” y no “marxista”? ¿Se imaginan el pesimismo de Max Aub –vuelvan a leer “La gallina ciega”, el libro que escribió tras un viaje a España en 1969 para encontrarse con un país distinto y peor- ante la vacua modernidad de marketing de José Luis Rodríguez Zapatero?


Yo creo que no: Juan Negrín no hubiera aceptado el carné de este PSOE. Y pienso que mi padre, una condena a muerte, cinco años en la carcel, dirigente socialista del escuálido interior durante la dictadura, mi padre, socialista cristiano y reformista, tampoco.

martes 20 de octubre de 2009

TURISMO GAY EN ZAMORA


Iba yo a hablarles del aborto y sus manifestaciones… Pero he leído el artículo que en “La Opinión” de ayer publicaba Laura Rivera: está todo dicho, mucho mejor de lo que yo pudiera hacerlo y con el añadido de su condición de mujer y madre, a la que yo nunca podré aspirar.


Así que me he vuelto a la prensa local buscando tema para este comentario y he tenido suerte. En el “Norte de Castilla” (edición Zamora) leo que una asociación de empresarios que se llama “Sonríe tu” está decidida a promocionar en Zamora el turismo LGTB. Intrigado por tan imponente acrónimo, descubro que las siglas quieren decir “para lesbianas, gays, transexuales y bisexuales” y que, apoyados por el Ayuntamiento y la Diputación, pretenden convertir Zamora en una “ciudad gayfriendly” para aprovechar el supuesto mayor poder adquisitivo de este colectivo y su gusto por el ocio y los viajes.


Además de respetar la igualdad y la tolerancia y promover los derechos LGTB, los asociados exigen como requisito defender “incondicionalmente” el matrimonio homosexual y ahí no se si voy a poder estar con ellos, porque yo, para evitar a otros los errores que uno ha cometido, no soy en absoluto partidario del matrimonio, aunque sea homosexual.


También me parece demasiado optimista la previsión del presidente de “Sonríe tu”, Alvaro González, cuando sostiene que Zamora ya está preparada para acoger turistas homosexuales que puedan besarse tranquilamente en la calle. Aunque a los zamoranos les encanten los espectáculos gratuitos –las procesiones son sólo un ejemplo- en este tendrían que repartir chatos de vino y taquitos de queso de la tierra: entonces sí, entonces habría cola.


¿Se imaginan ustedes al colectivo patrocinándose en el Cristo de Morales o en la romería de la virgen de la Concha? Yo no, desde luego. Pero yo soy un viejo dinosaurio que, no obstante, les desea toda la suerte del mundo.

martes 13 de octubre de 2009

MILAGROS


Tras este largo fin de semana de buen tiempo, ocio y ausencia de setas, vengo definitivamente exaltado y dispuesto a reclamar mi premio. Como ustedes saben llevo ya algunos años dedicando dos o tres minutos semanales al más profundo periodismo de opinión a través de estos benditos comentarios en los que voy divagando sobre lo que bien me parece, gracias a la gentileza de la SER de Zamora.


Pues bien, ha llegado el momento de pedirle a Marichu García y al resto del equipo que me propongan con toda urgencia para algún premio periodístico que me estimule: el Julio Camba, el Mariano Cavia, el Miguel Delibes… o ¿por qué no? El Pulitzer al artículo de fondo… que, aunque uno no sepa inglés ni distinga mucho el fondo de la forma, estoy dispuesto a aprenderlo mejor que Artur Miller tras semejante espaldarazo. ¡Qué prestigio, que les hablara todos los martes desde Radio Zamora el flamante premio Pulitzer emitiendo desde Losacio de Alba!


¿O, por qué no? El Nobel de Literatura. No he escrito ni una sola novela en mi vida, pero llevo mucho tiempo pensando en hacerlo. ¡Que estímulo para mí! ¡Y que compromiso! Como es natural, al día siguiente de su concesión todo un novel Nobel de literatura se pondría inmediatamente con su primera novela y, claro, me saldría de un tirón.


No se por qué no voy a tener yo derecho a esperar el milagro: si a la virgen del Pilar le tiran dos bombas, aunque sean sin espoleta, y no estallan y al presidente Obama le dan el premio Nobel de la paz con varias guerras abiertas que aun no ha terminado ¿No tengo yo derecho –en la última vuelta del camino- a un milagro semejante?

jueves 8 de octubre de 2009

MALAS NOTICIAS


Las nuevas de esta semana en que me dirijo a ustedes un poco más tarde de lo habitual, no son nada alentadoras.


La trama Gurtel supura de una manera cada vez más escandalosa y maloliente: además de Valencia y Madrid, la mierda se extiende a Galicia y Castilla y León y el hedor empieza a impregnarlo todo, mientras nos sorprenden con relojes de veinte o veinticinco mil euros para uso y abuso de pijos gangosos y otros personajes de casta gozante.


Sin embargo Mariano Rajoy, con cínico aplomo, dice, al calor de unas encuestas incomprensibles y vergonzosas, que hay que tener un poco de sana indiferencia y que sólo hay que preocuparse de lo que importa a la gente ¿De verdad esta merienda de negros no importa a la gente? ¿El electorado se ha vuelto descerebrado? ¿Los ciudadanos se han degradado tanto que beatifican a los delincuentes y envidian a los criminales? ¡Gloria a Caín, como decía D. Antonio, quizá el vicio sea lo que se envidie más!


Al mismo tiempo nos llega una noticia sobre datos que facilita nada menos que la Comisión Nacional del Mercado de Valores: en 2008, mientras la economía mundial entraba en recesión y la crisis comenzaba sus estragos, los miembros de los Consejos de Administración del sector financiero español (bancos y aseguradoras) se elevaron su retribución una media del 52,8%. El salario medio del consejero supera bastante los 5 millones de euros anuales. ¡Y mientras tanto el sr. Fernández Ordóñez sigue clamando por la reforma laboral, porque el mercado de trabajo es muy rígido y los costes laborales muy altos!


Con todo esto llego a pensar que la culpa la va a tener el perverso Walt Disney, que nos enseñó como pueden llegar a una sutil y definitiva identificación los golfos apandadotes y el tío Gilito.