martes, 23 de noviembre de 2010

LOS CONDONES Y EL PAPA


Estaba indignado. Mi hermano Santiago, que es jefe de la sección de oncología ginecológica en el Hospital de la Candelaria de Santa Cruz de Tenerife, estaba indignado con las últimas declaraciones del Papa sobre los preservativos.


Efectivamente, en el libro-entrevista del periodista alemán Peter Seewald, Benedicto XVI considera justificado el uso del condón en casos extremos, como por ejemplo la prostitución masculina. Mi hermano, que no se cansa de aconsejar su uso a sus pacientes, sean de la ideología que sean o practiquen la religión que practiquen, me cuenta que ninguna, en tan difíciles circunstancias, ha rechazado su consejo, pese a todas las prohibiciones que se empeña en imponer la Iglesia Católica.


Yo, que ya soy viejo, aunque no lo parezca y hace ya años leí, entre el asombro y el asco, un libro como el Levítico, para intentar entender toda la casuística supuestamente moral que pretenden imponer las llamadas religiones del libro (ya saben todo aquello de la inmundicia del flujo, las efusiones del semen y el sacrificio de tórtolas o pichones…), creo haber entendido el trasfondo de las declaraciones papales, aunque, desde luego, no hayan resuelto todas mis dudas.


Lo que viene a decir es que, como, de momento, en las relaciones entre hombres no existe el peligro de la concepción, cuando haya riesgo, puede usarse el maldito preservativo. El asunto me ha traído a la cabeza los “Casos de Conciencia”, diálogo moral que Joaquín López de Barbadillo atribuye a D. Antonio Alcalá Galiano y al Duque de Rivas. Pregunta allí el Duque, como podría preguntar ahora cualquier dubitativo parroquiano:


Si un timorato varón
viendo imposibilitada
a su mujer, por preñada
o bien por la menstruación,
cayese en la tentación
de dar, por mera flaqueza
suelta a la naturaleza
por vaso no competente
¿Usted, D. Antonio, siente
que cometerá impureza?


¿Ustedes qué piensan? Yo, como Axterix, que están locos estos romanos.

martes, 16 de noviembre de 2010

BELLO GESTO


La gripe que la semana pasada me tuvo con fiebre y encamado privó a los sufridos oyentes de las manifestaciones de las nauseas que me había originado el domingo anterior la entrevista que Juan José Millás realizó en El País al ciudadano Felipe González Márquez, donde el expresidente, con soltura pedantesca de niño repipi, venía a despejar la equis evidente de una repugnante y simplona ecuación de primer grado (1+x=2, por ejemplo)


Pero como ya ha pasado una semana, quede para Felipotan mi profundo desprecio y voy a hablarles de un bello gesto que me reconcilia con el mundo y me demuestra que todavía existe gente que representa todo lo contrario que los señores de las equis. Me refiero al realizado desde Australia por el artista madrileño Santiago Sierra, al serle concedido el Premio Nacional de Artes Plásticas 2010. Al día siguiente de su concesión, rechazó el premio y sus correspondientes 30.000 euros –cinco millones de pesetas- porque, como dijo, “no quería colaborar con un Estado que es cómplice de guerras dementes y que, entre otras muchas cosas, dona el dinero común a la banca”.


En la entrevista que le hacía Ángeles García en El País del pasado viernes, precisaba más: “creo haber expuesto con mucha claridad mis razones en mi carta a la Sra. González Sinde. No obstante, y por explicárselo de otro modo, digamos que ni por treinta ni por ochenta mil euros le daré nunca la mano a cómplices de la incoherente barbarie bancaria y militar, ni tampoco a gente que trabaja activamente contra el bien común”


A los que no entienden por qué, si rechaza el premio, aceptó el encargo de trabajar en el Pabellón de España en la Bienal de Venecia, les dice: “Pues es bien simple de entender, en un caso te pagan por una reverencia y en el otro por hacer tu trabajo. Mi trabajo, evidentemente, no es hacer genuflexiones ante nadie”


¡Yo creo que difícilmente podría haberlo dicho mejor!

martes, 2 de noviembre de 2010

UNA ANÉCDOTA


Debe ser porque el 28 de noviembre son las elecciones catalanas y la proximidad y el espíritu de campaña desatan las lenguas de los protagonistas. Ya hemos oído decir, casi a cada uno de ellos, que no piensan aliarse con nadie, que el tripartito no tiene posibilidad alguna y que Convergencia y Unió, antes muerta que sencilla, jamás pactará con el Partido Popular.


Por eso me ha hecho tanta gracia la anécdota que acabo de leer en la recién reeditada biografía de Companys de Ángel Ossorio y Gallardo: Nos encontramos en 1917 en Barcelona; 68 parlamentarios de toda España, desde republicanos a derechistas notorios, pero ajenos al sistema de partidos turnantes, se han reunido en el antiguo edificio del Parque, bajo la presidencia del prócer de la Lliga Catalanista, don Raimundo de Abadal, con objeto de convocar una constituyente que ponga fin al inicuo y destartalado sistema canovista que tiene su base en la oligarquía y el caciquismo denunciados desde hace mucho por Joaquín Costa.


El gobernador civil, don Leopoldo Matos, intima a los reunidos a disolverse y Abadal contesta heroicamente: “No lo haremos sino violados por la fuerza material”. Ni corto ni perezoso, el gobernador pone su mano sobre el hombro del señor Abadal y dice: “Pues yo os violo simbólicamente”. Y, sin más, los 68 héroes se marchan en perfecta tranquilidad.


El epílogo de aquel “paso honroso” lo pone Cambó, líder de la Lliga y futuro colaborador financiero del golpe franquista. Cambó había prometido en la asamblea de parlamentarios “que su partido no apoyaría, ni aceptaría formar parte de ningún gobierno cuya estructura y finalidad no estuviesen de perfecto acuerdo con las conclusiones aprobadas por la asamblea”. Pocos días después el gobierno del liberal García Prieto contaba con dos ministros de Lliga, Ventosa y Rodés, y no pasaría un año sin que el mismo Cambó entrara en el gobierno como ministro de Fomento del conservador Maura.


Como vemos el espíritu de Cambó sigue muy vivo en esta diarrea de declaraciones preelectorales. No es raro, su nieto, Ignasi Guardans, es uno de los más activos miembros de Convergencia y Unió.


Esto suena como los famosos “jamases” del general Prim a la dinastía borbónica. Claro que Prim tuvo la decencia de morirse para no ver en qué se convertía su profecía.


También se nos ha muerto Marcelino Camacho, un hombre coherente que no tiene nada que ver con esta patulea de la que estamos hablando…

martes, 26 de octubre de 2010

WIKILEAKS Y LA "POSTURA COMÚN"


En un artículo de Umberto Eco aparecido este domingo en el diario Público, el ilustre polígrafo italiano se preguntaba por qué los occidentales –incluida en primera línea Dª Carla Bruni- nos horrorizamos ante el anuncio de la posible lapidación de una mujer iraní y somos insensibles a las muchas ejecuciones legales que se realizan en Estados Unidos. Concluye Eco diciendo que a veces piensa, con Cioran, que la creación del mundo se le escapó a Dios de las manos y quedó a cargo de un demiurgo chapucero, torpe y borracho: habría que reformular el quinto mandamiento que ya no sería un “no matarás”, a secas, sino un “no matarás, sin permiso”.

Yo pienso que esta insensibilidad no obedece sólo a la distancia y al aislamiento del insensible, como en aquel conocido experimento psicológico en que se pedía a un sujeto que torturara a otro haciendo girar un reóstato con el que aplicaba supuestas corrientes eléctricas: si se veía y oía al torturado, una persona normal sólo era capaz de una pequeña dosis de dolor; si solamente se le oía, pero no se le veía, las dosis aumentaban notablemente y llegaban al máximo si, a pesar de saber lo que estaba haciendo, no se podía ver ni oír al sujeto pasivo del experimento. No es sólo un problema de distancia y aislamiento, porque hoy día los Estados Unidos e Irán están tan cerca de nosotros como cualquier otra parte del mundo.

El problema es la manera como comunican loas horrores quienes tienen el poder, el inmenso poder, de llegar a nosotros cada día creando eso que llaman opinión. Por eso, las revelaciones de los cerca de 40.000 documentos que constituyen los llamados “Papeles de Irak” han preocupado tanto a los autores del horror, aunque inmediatamente hayan aparecido periodistas que digan que ya se sabe que esas cosas ocurren en todas las guerras.


Mientras los autores y los cómplices de las matanzas, las torturas y los asesinatos se dan golpes de pecho cada domingo y claman contra el terrorismo, terrorismo, terrorismo –no olvidemos que la guerra de Irak la inició una coalición encabezada por el trío de las Azores- la civilizada Europa no tiene respuesta alguna para esa barbarie. Eso sí, no se apean de la puta moralina cuando se trata de mantener la llamada “postura común” frente a Cuba. ¡Qué repugnante hipocresía!

martes, 19 de octubre de 2010

LOS CONTRATOS DE LA DIPUTACIÓN


Se pongan como se pongan los periodistas, para mi es evidente que la derecha española siempre ha preferido, en lugar de té, chocolate con mojicones. Aquí si ponen un impuesto al té no arrojan al mar, disfrazados de indios, el cargamento de tres barcos; aquí se zampan el té, el chocolate y los mojicones, se quedan con los tres barcos y montan un negocio de regatas para uso propio.

Si les parece que exagero miren el ejemplo del último acuerdo del equipo de gobierno de nuestra venerada Diputación Provincial: suprimir la subasta pública como método de contratación de la institución en las obras de menos de 200.000 euros. La subasta será sustituida por un procedimiento negociado sin publicidad donde sólo serían llamadas tres empresas que deben cumplir los siguientes requisitos: estar inscritas en un registro de licitadores de la propia casa y haber trabajado para la Diputación en los últimos dos años o ser empresas zamoranas pertenecientes a las patronales AZECOP o ASCONZA.

Y esto lo hacen con el cínico argumento de defender el empleo zamorano, como si no fuera evidente que una empresa más eficiente y que se conformara con menores márgenes de beneficios sería mejor, no sólo para el empleo, sino también para el conjunto de los ciudadanos que pagan los impuestos que mantienen a la Santísima Diputación.

Habría que oír los gritos de los patriotas si los malísimos nacionalistas catalanes y vascos se reservaran su mercado exclusivamente para ellos: aunque tuviéramos más tribunales constitucionales que juzgados de primera instancia, no iban a dar abasto.

Lo más graciosos del liberalismo de los diputados provinciales del P.P. es que, al exigir el requisito de pertenecer a AZECOP o ASCONZA, como si no hubiera empresarios zamoranos que no pertenecen a ninguna de las dos, están estableciendo una cláusula “closed shop” que hoy no apoyan ni los más celosos defensores del poder sindical, porque viene a derivar en la sindicación obligatoria.

Pero ya se sabe: a esta derecha la educaron sus papás y sus abuelitos en el patriótico grito de “si ellos tiene ONU, nosotros tenemos dos”.

martes, 5 de octubre de 2010

TRINIÁ


“Triniá, mi Triniá
la de la trenza morá
carita de nazarena
con la Virgen Macarena
yo te tengo compará.
Algo tu vida envenena
qué tienes en la mirá
que no me pareces buena
Triniá, ay Trini, ay Trini, mi Triniá.”

Desde el domingo por la noche no me quito esta copla de la cabeza.


Es evidente que la rubia ministra de Sanidad no tiene la trenza morada, ni ese misterio en los ojos que atemoriza a los pintores de las mujeres fatales, pero, ¿Qué quieren ustedes?, la libre asociación es así de irracional y llevo casi dos días tarareando inconscientemente la cancioncilla.


Les digo esto porque a mí el triunfo de Tomás Gómez sobre Trinidad Jiménez en las primarias de Madrid me ha dejado completamente frío. Lo decía la semana pasada Francisco Bustelo en “El País”: hubiera sido preciso saber si alguno de los candidatos se situaba en el ala izquierda del PSOE, en el centro o en el sector más liberal y derechista. Se debiera haber conocido la postura ideológica de los contendientes respecto a los muchos problemas que afectan al difícil futuro de la mayoría de ciudadanos. Pero nada de esto se ha producido en el circo mediático montado alrededor del acontecimiento.


La pugna ha sido puramente personal entre dos ambiciones, cruzadas por los recelos, envidias, zancadillas y pequeños rencores entre los miembros de un aparato anquilosado por las jerarquías burocráticas de quienes hacen una profesión de la inquietud política de la ciudadanía. Democracia de imagen, ni siquiera imagen de democracia.


No es que yo pretenda que, a estas alturas, vuelvan a liarse a puñetazos, como hicieron Luís Araquistain y Julián Zugazagoitia el día de la elección de D. Manuel Azaña como presidente de la República, pero entonces ser socialista y defender una determinada política, quería decir algo. Desde luego, Gómez y Jiménez no son Indalecio Prieto, ni Margarita Nelken. Y da pena: a mí me da pena.

martes, 28 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO Y HUELGA GENERAL


La semana pasada, al escuchar los ditirambos monárquicos del inefable Sr. Bono al celebrar el doscientos aniversario de las Cortes de Cádiz, había yo pensado dedicar este comentario semanal a rebatir algunos de sus más rimbombantes tonterías. Pero la coyuntura manda, y me voy a conformar con una cita de un historiador tan poco bolchevique como Miguel Artola, sacada de un libro publicado en 1959, nada menos que por el Instituto de Estudios Políticos de Javier Conde y Manuel Fraga Iribarne.


Dice Artola, hablando de lo acontecido hace doscientos años: “Tanto los monarcas como los infantes han renunciado de manera injustificable, cualquiera que sea la teoría política a cuya luz se consideren estos acontecimientos, las prerrogativas de su condición real. En la crisis más trascendental de nuestra historia moderna los monarcas, al despojarse de sus atributos, han abandonado la soberanía”


Los tiempos cambian, y el Sr. Bono se deshace en mieles y halagos con los descendientes de aquellos reyes e infantes a los que tanto importaba España, España, España…


Pero como les decía, la coyuntura manda y mañana hay Huelga General. Y a los que nos importan los ciudadanos de este país, sea uno o múltiple, europeo o mediopensionista, nos va mucho en que la huelga de mañana sea un éxito. Un éxito de resistencia contra un ataque injusto e imbécil contra los derechos de los trabajadores y los ciudadanos.


Naturalmente que mañana voy a la huelga. No sólo porque es mi derecho, sino también mi obligación.