Mi comentario de hoy consiste en la lectura de dos poemas: el primero, que casi no es propiamente tal, suele atribuirse erróneamente a Bertolt Brecht, pero en realidad fue escrito por un pastor protestante, Martin Niemöller, en 1946. Dice así:
Cuando los nazis vinieron a por los comunistas
guardé silencio,
porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos
no protesté,
porque yo no era judío
Cuando vinieron a buscarme
no había nadie mas que pudiera protestar.
El otro es un fragmento de un poema de Alfonso Sastre, fechado el 25 de diciembre de 1974. Dice:
Sabedme vuestro.
Sabedme camarada.
Me voy, pero me quedo con vosotros.
Soy comunista y hemos de reencontrarnos.
os diré de qué forma
probablemente
un día suena un tiro
alguien cae a tu lado
soy yo.
O bien un día
trato de alzar una bandera
roja
sobre una barricada
y alguien me ayuda con sus músculos
y miro y eres tú.
Alfonso, dices tú alegremente
y yo te nombro a ti desde el fondo del corazón
y nombrándote nombro muchos nombres
y lloramos de risa
y nos morimos de alegría
camarada
a quien yo no abandono
no me abandones tú.
Ni a ti, Alfonso, ni a Nines Maestro, ni a tantos camaradas…
Por mas que discrepemos, o que discreparíamos…
1 comentario:
Excelente post.
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